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18EnElSur

Bueno, Linares no se ubica exactamente en la zona sur, pero hasta el momento es lo más al sur de Chile que he ido [cuando tenía 1 año fui a Temuco, pero obviamente no lo recuerdo].

Llegué el día jueves en la noche al hogar de mis abuelos, que es de esas casas grandes de adobe con "mampara"* y "salamandra"*, de un piso pero cuyas paredes tienen como 4 metros de altura [cuando chico, como me decían que era antigua, creía que las personas de antes eran gigantes]. Por dentro es una larga galería en forma de L, cuyas habitaciones, como toda casa antigua de adobe que se precie de tal, están muy mal distribuidas [de hecho hay un dormitorio dentro de la cocina y otro al cual solo se accede atravesando un primer cuarto] y tiene un gran patio. Al día siguiente salí a recorrer el centro. Como aun era un día hábil [el último antes del laaaargo feriado] se veía un ajetreo poco común, pero lo más interesante fue que habían muchos niños vestidos de huaso por los actos que se hicieron en todos los colegios. La postal era muy alegre y colorida, y creía estar caminando por las mismas calles pero 30 años antes... Hubo un momento en que me sentí un gran y torpe bicho raro que desentonaba en la escena con mi vestimenta comúnmente citadina, pero no era el único, así que no me sentí tan así.

Durante los días siguientes no hubo grandes noticias. Fueron llegando más familiares a medida que el 18 se acercaba y cada vez se hacía el espacio más pequeño y la bulla se acrecentaba, lo que ponía más contentos a mis abuelos. Para el gran día mi abuela hizo empanadas y con mi abuelo jugamos rayuela. Era la 1ª vez que jugaba y al tercer intento hice algo que no recuerdo cómo lo llamó mi abuelo pero los 2 tejos quedaron en la misma ubicación en la cuerda del cajón de arena. Suerte de principiante, nunca más lo repetí.

Para el día de la Parada Militar hicieron un asado [mención aparte a mi abuelo que lo estafaron cuando fue a comprar la carne de cerdo: estaba medio mordida por quién sabe qué] y mi tía quemó el queque que estaba horneando por estar pelando el vestido de la Bachelet. Los 2 siguientes días los dediqué a leer La Vida Fronteriza en Chile [sí, mi querido profesor de Antropología Chilena se esmeró en que lo recordara con un contenido y velado desprecio... al menos la lectura era ad hoc con estos días].

Que recuerde, hace años que no la pasaba tan bien en mis Fiestas Patrias: con buena [y harta] comida, tomando chicha en cacho, jugando rayuela, elevando un volantín azul y en compañía de familiares y amigos [¡saludos Leo!]... Tal vez no se los he dicho tan directamente, pero no me canso de agradecer el cariño de mis abuelos y, sobretodo, agradecer el solo hecho que existan.

Así fueron estos días... una buena semana.

* Mampara: es todo lo que se llama entrada de la casa, con hartas ventanitas.
* Salamandra: es como una chimenea pero no está incrustada en la pared, sino que es algo así como una cocinilla de hierro a leña. Cuando chico [aquí vamos otra vez] creía que uno de esos anfibios vivía dentro de esa cosa, y que por eso era el nombre... hasta el día de hoy no tengo idea por qué se llama así.

EnLinares

Y aquí estoy, reportándome a 400km al sur de Santiago, donde la vida es más sabrosa [sioh!].

Ayer, en mi último día de estrés santiaguino tuve que dar la última prueba de la semana, y me fue como el soberano hoyo... pero bueh! lo único que quería era virarme de aquel antro, y por lo menos me entregaron una buena nota [5,6] de una examen que hice la semana pasada. Después de la prueba [que terminó a las 4:30] tuve que hacer un rato de hora en la U porque el viaje lo tenía a a las 18:50, así que huevadas pa entretenerme no me faltaron. En el bus dormí todo lo que no pude durante la semana, pero mi descanso duró bien poco porque yo no más tengo la mala raja de sentarme al lado del calefactor del bus... desperté cuando mi pierna se estaba incinerando, y solo cuando el bus llegó a Talca pude decirle al "acompañante de chofer" [si es que eso tiene algún nombre técnico, ahora no lo recuerdo] que apagara la calefacción. Al menos estuve los últimos 45 minutos del viaje sin sudar como chancho en sauna.

Y bueno, estoy quí en un cíber del centro de Linares, y ví muchas cosas que solo en una ciudad de provincia pasan, pero que contaré en otro momento porque solo pagué media hora. Además que este teclado es súper extraño y hay que teclear poco menos que a pulso.
Saludos gentuza! Me voy a almorzar.